Este 17 de Junio se conmemoran ciento noventa y nueve años del paso a la inmortalidad de Miguel Martin de Güemes.
Este aniversario, que nos encuentra en etapa de restricciones y distanciamiento social, causa consecuencia del COVID-19, no es un momento más de la historia póstuma de uno de los constructores del período de emancipación, del conductor de la Guerra Gaucha es la continuidad de la reivindicación de su liderazgo como figura política y de su coraje y estrategia militar, por parte de los representantes del pueblo argentino a través del Congreso Nacional.
Referirse a la vida y obra de Miguel Martín Juan de Mata de Güemes Goyechea es hacer referencia a un espacio geopolítico que abarca mucho más que la defensa del Alto Perú o la región vinculada con la actual provincia de Salta, es por sobre todas las cosas reivindicar la vida de un hombre que participó activamente de la etapa fundacional de la emancipación americana del dominio español y de fuerzas extranjeras.
Su infancia transcurre en su Salta natal y luego se traslada a Buenos Aires a estudiar y a los catorce años comienza su formación militar, lo hace en principio bajo los lineamientos del Virreinato del Río de la Plata, y participa activamente de la defensa de la capital del Plata frente a las invasiones inglesas, y es en este escenario de luchas populares que comienza a trascender su figura a partir de la hazaña de comandar un grupo de caballería y abordar al navío inglés “Justine” que había quedado varada en las costas del Río de la Plata. Este acontecimiento será su bautismo de fuego.
Producida la Revolución de Mayo, y ya situado en Salta, se suma a la lucha por la emancipación y se convierte en vocero y defensor de la proclama criolla, para ello recorre y suma adhesiones en el Alto Perú y contribuye al primer triunfo del ejército, recientemente constituido, en la batalla de Suipacha.
Acompaña en los triunfos y fracasos al General Belgrano, es elegido Gobernador de su provincia natal, y se constituye en un pilar fundamental en la campaña libertadora del Gral. José Francisco de San Martín, liderando un ejército popular y enfrentando mediante una novedosa táctica de guerra de guerrillas, al ejército español que quería recuperar estas tierras luego de tres siglos de usurpación.
Es Miguel Martín de Güemes el “Centauro Criollo del Caballo Alado”, el jefe barbado y de poncho al viento, el hombre que junto a sus gauchos, levanta las banderas de libertad y autodeterminación, y se enfrenta a la clase dominante salteña, constituida mayoritariamente por españoles, y también, como sucede con José Francisco de San Martín, José Gervasio Artigas y otros líderes populares, se enfrenta al Directorio Porteño.
Hoy a ciento noventa y nueve años, nos queda reivindicar la vida y la obra del General Miguel Martin de Güemes, quien a los 36 años, dejara sentado las bases que es posible liderar, es posible luchar, es posible trascender a pesar de los obstáculos que imponen las clases dominantes de cada pequeño o gran (cercanos y lejanos) territorios y a los intereses de las potencias extranjeras.
por Prof. Ramón Enrique Cieri
Colaboración de Alfredo Guillermo Bevacqua